RETRATO DEL ESCONDIDO
Fernando de Borbón había accedido al trono en marzo de 1808, pero, a fines de ese año, había sido obligado a abdicar por Napoleón Bonaparte. Este ordenó la invasión de la península ibérica por tropas francesas, que impusieron el nombramiento de José Bonaparte como rey de la monarquía española. Desde entonces, al depuesto Fernando se le llamó “El escondido”, porque Napoleón mantenía al Rey bajo vigilancia en un lugar secreto. Se organiza la jura a Fernando VII, que era el acto de jurar lealtad al Rey ante su retrato y manifestar el rechazo a la invasión francesa, y consistía en varios días de festejos populares.
El interés que ofrece la jura de Fernando VII radica fundamentalmente en tratarse de la última jura novohispana.
Se gritaron vivas al Rey mientras las autoridades tiraban monedas como regalo para celebrar el acto. El retrato se llevó en procesión por las casas de las familias más notables de Guadalajara, en donde se ofrecía baile y comida. Este festejo se repetía en cada una de las paradas de la procesión.
La Jura implicaba que quien participaba en el acto ofrecía su vida en defensa del Rey y la religión. Con esto Guadalajara se declaraba leal a Fernando VII y dispuesta a participar en su defensa.
RETRATO DE JURA DE FERNANDO VII En la actualidad se conserva en el Museo Regional de Guadalajara.
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Referencia:
file:///C:/Users/Derian/Downloads/Victor_Gayol.pdf
https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/jura-de-fernando-vii-como-principe-de-asturias/73cfdcdc-dd9a-4d04-8b92-04eb0c48361b



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